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Porque no hay un mejor lugar en el mundo que tus brazos. ¡Feliz día mamá!

A ti mamá que quizás te sorprendes al ver cómo cambió tu vida desde que ese pequeño ser empezó a crecer dentro de ti. El sentir sus movimientos en tu vientre te enseñó a creer en la magia de la vida y hoy encuentras más felicidad en escuchar las risas de tu  pequeño revoloteando por la casa o en una tarde tranquila mientras lo observas dormir.

 

Sabemos que estás cansada de escuchar tantos consejos, a veces contrarios, sobre cómo criar a un niño de la manera más adecuada, de cómo alimentarlo, atenderlo, de qué enseñarle y qué evitar durante todo el proceso.

 

Por este y otros motivos, en tu día solo queremos recordarte que lo mejor para tu hijo eres tú, cuando estás feliz, cuando te cuidas, cuando te relajas, cuando aceptas tus miedos, cuando sigues tus instintos naturales de mamá y cuando tienes claro que no debes llenar las expectativas de nadie, sino más bien dedicarte a disfrutar a tu pequeño al máximo.

 

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La maternidad no tiene que ser un sacrificio

 

Tu pequeño está aquí y tu mundo tuvo que ajustarse a sus horarios, a sus necesidades y a una nueva versión de ti que algunos días parece más complicada que otros. Así que, como cualquier cambio en la vida, es cuestión de perspectiva y de actitud. Para lograrlo puedes tener en cuenta las siguientes 5 pautas.

 

  • No es necesario que la casa siempre esté perfecta. Los platos pueden esperar un poco. Mientras tú limpias, tu bebé crece. Sostenerlo en brazos un poco más o acurrucarte a su medida y charlar con él un rato le dará mejores recuerdos que una casa perfectamente organizada.

 

  • Tu hijo no necesita tantos juguetes. Aprenderá mucho más en una tarde de parque junto a ti. Así que desconéctate del celular y busquen juntos algunos bichitos, coleccionen hojas secas y observen un rato las formas de las nubes. Tu hijo te agradecerá que le acompañes a descubrir las cosas realmente valiosas de la vida.

 

  • Recuerda que no hay un solo objeto material más valioso que las personas. Los objetos se rompen y se reemplazan, las paredes se vuelven a pintar, la ropa se lava nuevamente, pero los gritos de mamá sí duelen por mucho tiempo.

 

  • Acepta la nueva mujer que eres. Mírate al espejo y enamórate de cada una de tus marcas de maternidad. Eres hermosa como luces, más allá de lo que digan los estereotipos de belleza, tú eres fuente de vida, de sensualidad y de paz. En tu corazón se aloja la seguridad de tu familia, así que no permitas que los imaginarios de publicidad te hagan dudar acerca de lo valiosa que eres.

 

  • Acepta al hijo que tienes. Pues parece que la gente disfruta comparando a los niños. Escucharás todo el tiempo que sus hijos fueron más calmados o más inquietos, o que aprendieron más rápido a hacer una u otra cosa. Tú sólo respira y agradece al cielo que tu pequeño sea tal como es, con la seguridad de saber que tu hijo será el ser humano que formes. Si le tratas con amor, será amoroso. Si le escuchas y le hablas con respeto, será respetuoso. Así que lo mejor que puedes hacer es estimular sus habilidades e intereses en la mejor etapa su vida, la infancia.

 

En Blappsis celebramos a todas las madres, resaltando esta labor maravillosa donde reposa el futuro de toda la humanidad. Sabemos que quieres lo mejor para tu pequeño, que además de formar un excelente ser humano, te preocupa su futuro. Por este motivo diseñamos herramientas que estimulan su cerebro desde la primera infancia para aprender hasta 5 idiomas, de una forma práctica, sencilla y natural, mientras compartes con él tiempo de calidad durante su crecimiento.

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