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Huérfanos digitales: una generación que reemplaza las relaciones humanas por las pantallas

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La tecnología ha llegado a formar parte de nuestro día a día de manera permanente. Diferentes procesos académicos, laborales y personales son optimizados gracias a su uso. Sin embargo, la paternidad de hoy enfrenta un desafío que amenaza la seguridad emocional de nuestros niños, niñas y adolescentes, afectando su desarrollo de manera irreversible y traumática.

 

Los huérfanos digitales son aquellos niños o adolescentes cuyos padres prestan mayor atención a la tecnología; dispositivos móviles, computadores o redes sociales, que al mismo niño. Además, estos mismos dispositivos terminan convirtiéndose en su niñera de tiempo completo, puesto que tienen acceso a la tecnología a libre demanda, e incluso cuando sus padres están, cerca su paternidad es ausente.

Por favor, ¡mírame cuando te hablo!

 

Cada vez es más frecuente escuchar esta queja en algunos lugares públicos. Se observan niños y niñas demandando atención de sus padres, quiénes permanecen sumergidos en el móvil mientras afirman que les están escuchando o que solo revisan un último mensaje o atienden una última llamada. Padres y madres que han olvidado que mientras ellos están ocupados, sus hijos crecen y que el tiempo que comparten con ellos es, sin duda, la herramienta que necesitará para afrontar los desafíos de la vida adulta.

¿Qué consecuencias tiene para los niños convertirse en huérfanos digitales?

 

Un niño necesita ser validado constantemente y sentirse importante para quién le cuida, puesto que está construyendo la imagen que tiene sobre sí mismo. Sentirse ignorado por sus padres debido al uso excesivo de la tecnología solo le enseña que tal vez él no sea tan valioso, afectando directamente su autoestima y su capacidad de relacionarse con otros.

 

En la vida familiar, los niños empiezan a perder el vínculo afectivo que les permite confiar en sus padres y su guía. Olvidan cómo comunicar sus emociones, además de cómo percibir las emociones en los demás de manera asertiva. Esto influye de manera directa en la aparición de conductas agresivas y en los bloqueos para el aprendizaje. Por último, no hay que olvidar la dependencia que se puede generar, tal y como si fuera un narcótico al que se le atribuyen diferentes trastornos del sueño y la alimentación.

Relaciones que sobreviven a la era digital

 

A continuación, te compartimos 4 consejos que te ayudarán a dar un uso responsable a los dispositivos tecnológicos:

 

1. Regula el tiempo de uso y cúmplelo. Tanto padres como niños deben tener un tiempo específico para el uso de estos dispositivos. De esta manera se evita que usar el dispositivo se convierta en una adicción. Anúnciale a tu hijo que estarás un tiempo en el móvil, pero que, si te necesita, puede contar contigo.

 

2. Prioridades claras. Recuerda que lo urgente jamás reemplaza lo importante. En el tiempo que compartes con tu hijo, él es la prioridad, así que aparta las distracciones. Cada vez que quiera contarte algo que para él es importante, no olvides mirarlo a los ojos y disponerte completamente para escucharlo, conectando con la conversación de manera responsable y respetando profundamente el tiempo que comparten juntos.

 

3. Papá y mamá regulan tiempo y contenido. Los niños no deben utilizar los dispositivos fuera de la vista de quién los cuida. Vigila que el contenido al que tiene acceso de acuerdo a su edad sea apropiado y restringe el tiempo frente a cualquier dispositivo. Un niño menor de 7 años no debe permanecer por más de una hora al día frente a una pantalla.

 

4. Fuera dispositivos de la mesa familiar. Establece normas claras de uso y enséñalas con tu ejemplo. La hora del desayuno, el almuerzo o cena deben ser espacios en familia, donde el niño, además de adquirir habilidades sociales, es escuchado y tenido en cuenta. Evita el uso de los dispositivos en estos espacios.

 

Tecnología Aplicada al Conocimiento (TAC)

 

Usar responsablemente la tecnología, no solo significa optimizar los tiempos de uso, sino además aprovechar al máximo los beneficios que esta nos ofrece, principalmente en los procesos de enseñanza y aprendizaje.

 

Blappsis es una metodología científicamente comprobada, que afirma que para que los niños adquieran una segunda o tercera lengua, en la primera infancia deben ser expuestos a voces nativas en tiempos cortos y a diario. De esta manera su oído y cerebro se adaptarán a los sonidos de estas lenguas de manera natural. Bajo estos principios nace un método práctico y cómodo, que brinda a los niños la posibilidad de hablar hasta 5 idiomas como lo hace un nativo. Esto los convierte en ciudadanos del mundo, aumentando su coeficiente intelectual hasta en un 37%, mientras se introducen en el maravilloso mundo de los idiomas.

 

La tecnología llegó para quedarse. Regulemos su uso en nuestros hogares y aprovechemos al máximo sus beneficios, mientras preparamos a nuestros niños para el futuro potenciando su cerebro en 5 diferentes idiomas.

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