La investigación dirigida por el científico Tomás Ortiz Alonso MD PhD catedrático de la facultad de medicina y psiquiatría médica de la Universidad Complutense de Madrid, España, determina que los niños que fueron expuestos a la metodología alcanzaron en tan solo seis meses grandes resultados.

 

A medida que avanza el entrenamiento con idiomas, algunas áreas del cerebro se organizan para alcanzar un mayor crecimiento de la conectividad neuronal, principalmente en el hemisferio derecho.

Esto significa que el conocimiento de varios idiomas aumenta la actividad neuronal, haciendo que el cerebro sea más eficiente, pues utiliza la misma cantidad de redes neuronales en los diferentes idiomas (80%), siempre y cuando el entrenamiento comience a muy temprana edad. Con base en estos estudios, para que el aprendizaje de una lengua sea más eficiente, debe hacerse antes de que el niño cumpla 7 años, pues en este lapso de tiempo, el cerebro está dispuesto a recibir la información que se le brinde y se encuentra en la capacidad de adoptar los idiomas que se quieran aprender. Si queremos que el cerebro madure con siete idiomas, con siete idiomas madurará.

La gimnasia neuronal realizada al aprender múltiples idiomas simultáneamente hace que se potencie toda la capacidad cerebral de los niños
Preparar el cerebro en idiomas garantiza un mejor aprendizaje

Se concluyó durante la investigación que el entrenamiento diario simultáneo en diferentes lenguas beneficia, no solamente el aprendizaje diferencial de cada uno de los idiomas en función de su conocimiento o de su afinidad tonal con la lengua materna, sino que también mejora determinados procesos cognitivos relacionados con el lenguaje, la velocidad de procesamiento de la información y el coeficiente intelectual.

Gracias a las herramientas que conforman este método, se favorecen el interés y el aprendizaje de los niños a través de sus colores, imágenes, sonidos y contenido de calidad, pues dicho aprendizaje, debe realizarse mediante un sistema lúdico-didáctico que permita regular la atención del niño, haciéndolo más efectivo, y que el pequeño guarde en su memoria las bases fonéticas.